(Por Alicia Alvado) En los últimos 12 años la Justicia argentina dictó nueve fallos autorizando prácticas de fecundación pos morten (FPM), es decir, habilitando el uso del esperma de una persona fallecida para la realización de técnicas de fertilización humana asistida (TFHA), como ocurrió con el hijo de la actriz española Ana Obregón.