Las transferencias discrecionales o no automáticas que la Nación gira habitualmente a las provincias y la ciudad de Buenos Aires representan el 5,5% del total de los ingresos de los 24 distritos, aunque con una marcada dispersión que tiene como extremo a Neuquén, donde alcanzan al 1,3% del total de recursos, y a La Rioja, en la que la proporción se eleva al 12,5%.