El Gobierno bajó hoy los topes que regían para la percepción de asignaciones familiares de los trabajadores formales, al reducir de $ 1.980.000 brutos a $ 1.077.403 el límite de ingresos a nivel individual y de $ 3.960.000 brutos a $ 2.154.806 el tope máximo familiar, equivalente al doble del individual, con lo cual limitó el universo de potenciales beneficiarios.